Por Marcos Fco. López Robles
¡Hoy Toca! “El Piojo ataca de nuevo”… palabra que se usa muy seguido ahora con esta crisis y con tantos nuevos impuestos por llegar, se puso de moda nuevamente y no nada mas en el sector comercial o en los hogares donde nuestras sufridas viejas, intentan día a día extender el gasto diario pa’ que alcance a cubrir todas las necesidades de nuestras familias.
Pues bien sin darle más vueltas al asunto, resulta que dicen a mi no me lo crean, no he visto todavía a ningún “piojo” rondando mi cabeza, pero dicen que hay una plaga de piojos en diferentes escuelas de Caborca, si, si, si, en esas escuelas donde van sus hijos amigo (a), dicen que no en todas, se mencionan dos o tres, que según ya alertaron a los maestros y estos se andan con cabeza de plomo pa’ que no se les “trepe” ni un animalejo de estos.
Lo que nos hacía falta, aparte del “piojerio” económico que azota la región, ahora los chamacos traen piojos, una plaga poco deseable que está atacando y propagándose en las cabezas de los niños de Caborca.
Algunas de estas escuelas son de renombre y prestigio según dicen y lo manifiestan algunas madres de familia, y temerosas piden y exigen algunas de ellas, que las autoridades de salud intervengan en este asunto, ya que dicen tener miedo de que se les llenen de piojos los chamacos.
¿De dónde vino el piojo? Nadie lo sabe, pero de la noche a la mañana hizo su aparición en la larga melena de algún estudiante, y de allí partió, los maestros han mantenido un total hermetismo, y tratan de cubrir por todos los medios esta vergonzosa situación, cuidando la reputación del plantel y pues ya sabe “el que dirán”.
Pero si hasta campañas “antipiojo” hay en algunas aulas, donde les pegan cada espulgada a los chamacos, y pues ya sabe, aquí también pasa eso del “efecto cucaracha”, nada mas que aquí es “el efecto piojo”, al sentirse amenazado el animalito emigra a otra abundante cabellera y asienta sus reales, mientras no le caigan con el diesel o “el flit”, como acostumbraban las nanas de antes, y tremendo paño amarrado en la cabeza y hay andaba el chamaco una peste a “flit” o diesel por varias horas.
Pues por lo pronto este asunto esta muy escabroso, por lo delicado del tema, y de seguro causara revuelo entre la docencia de Caborca, pero de que hay piojos, hay piojos, y ya se lucha contra ellos en una batalla que promete será a muerte.
La época para “el piojerio escolar” según dicen los expertos inicia en el mes de octubre y sigue hasta el invierno, cuando los niños pasan más tiempo en las aulas por el mal tiempo, y visten gorros o sombreros.
Los piojos fuera de la cabeza, sobreviven durante poco tiempo, los piojos no pueden transmitirse por animales domésticos, agua, arena ni césped.
En condiciones normales la picazón persistente es el único síntoma. Si, debido a esta picazón, se produce un rascado intenso pueden provocarse heridas que pudieran infectarse. Afortunadamente no se conocen ninguna enfermedad que se transmita por las picaduras de los piojos de la cabeza.
Para detectar señora si su hijo ya fue víctima de estos animalitos usted tendrá que hacer caso de las siguientes recomendaciones.
1º. Si observa que presenta síntomas de rascazón en la cabeza, sobre todo en la nuca y detrás de las orejas. No obstante, cuando se tienen piojos por primera vez los hormigueos pueden tardar en aparecer.
2º. Si al revisar la cabeza, encuentra piojos, crías (ninfas) o liendres. Sin embargo, las liendres pueden estar vacías o muertas y la picazón puede estar producido por otras causas, por lo que la única manera de estar seguros de que padece las picaduras de piojos es encontrar adultos o ninfas vivas.
Otras recomendaciones:
Y si hay piojos ¿qué hacer?.
1º. Es fundamental, y no debemos avergonzarnos al hacerlo, avisar al colegio y a los padres y madres o tutores de sus compañeros, de que nuestro hijo o hija tiene piojos, porque así evitamos que otros niños y niñas, incluido el nuestro o la nuestra, puedan volver a contagiarse.
2º. Revisar la cabeza de todos los familiares de la casa.
3º. No compartir peines, gorros, y otras prendas para la cabeza, con las personas afectadas.
4º. Tomar medidas para eliminar los piojos de las personas afectadas.
5ª. Lavar la ropa de cama, toallas, con agua bien caliente, 50º. Para eliminar los piojos de los utensilios personales, peines, cepillos, se deben sumergir en agua hirviendo durante 10 minutos o lavarlos con el producto pediculicida.
Así que ya sabe, a espulgar al chamaco cuando regrese de la escuela, para prevenir que se propaguen y se nos llene de piojillo la casa.
Mañana Toca (¿?) No se la pierda.